El Crash Course Capítulo 17a: El pico del petróleo

Vamos a examinar el petróleo con todo detalle, pero prácticamente todo lo que diga sobre el petróleo puede aplicarse al gas natural.

Para poder comprender lo que significa el “pico del petróleo” es necesario que sepamos cómo están físicamente estructurados los yacimientos y de qué manera se extrae el petróleo. Existe la falsa idea de que basta con colocar una plataforma petrolífera encima del yacimiento, perforar luego un agujero y por fin insertar una tubería para que, a través de ella, empiece a brotar el petróleo proveniente de un gran lago subterráneo hasta que, un día, cuando ha salido todo, el pozo se seca.

No es así. En realidad los yacimientos subterráneos están formados por roca sólida y el petróleo se encuentra en rocas porosas, como arenisca, las cuales permiten que el petróleo fluya a través de grietas y poros. No existen grandes cavernas o lagos de petróleo en el subsuelo. El petróleo ha de ser extraído cuidadosamente de una matriz rocosa muy sólida.

Para entenderlo mejor, se puede comparar un yacimiento de petróleo a un Bloody Mary, en el cual el petróleo sería el cóctel de vodka y tomate, mientras que la roca sería el hielo picado. Cuando se perfora un yacimiento, la cantidad de petróleo que brota al exterior sigue un patrón previsible a lo largo del tiempo, que termina pareciéndose a una curva en forma de campana. Al principio, para seguir con el símil del Bloody Mary, cuando descubrimos la bebida, nuestra copa sólo tiene un popote para sorber, pero luego, con la excitación que provoca, otros se apuntan y le van introduciendo cada vez más popotes, lo cual hace que aumente la cantidad de líquido que sale al exterior. Pero llega un momento en que, por muchos sorbetones que se den o muchos popotes que se añadan, el Bloody Mary ya se terminó y lo único que queda en la copa es el hielo. Así es como funciona un pozo de petróleo.

Cada uno de los yacimientos de petróleo explotados hasta la fecha ha mostrado ese mismo perfil de extracción. Y lo que es verdad para un yacimiento es también verdad para todos los demás considerados en su conjunto, porque si los pozos individuales alcanzan un pico, la suma de todos los pozos también la alcanza. Por eso, el pico del petróleo NO es una teoría abstracta, sino la descripción de un fenómeno físico perfectamente caracterizado.

Lo que sí es algo teórico es cuánto petróleo queda por descubrir, pero el proceso mediante el cual los pozos petrolíferos se agotan está perfectamente comprendido. El pico del petróleo es un hecho incuestionable. También es preciso añadir que pico del petróleo NO equivale a “fin del petróleo”. Cuando se alcanza el pico, todavía queda más o menos la mitad del petróleo en el interior del pozo.

Pero una vez que se llega a esta mitad del camino sucede algo muy interesante. Mientras que, al principio, el petróleo brota del subsuelo con mucha presión, una vez que ya sólo queda la mitad debe ser laboriosamente bombeado hacia afuera, obviamente a un alto precio. De la misma manera que durante la parte ascendente de esta curva en forma de campana de extracción de cada barril es barata, la parte descendente de la curva se vuelve cara y cada nuevo barril es más costoso en tiempo, dinero y energía necesarios para su extracción. Hasta que llega un momento en que cuesta más extraer un barril de petróleo que su valor neto y es en ese momento cuando se abandona el pozo.

Veamos ahora nuestra propia experiencia en Usamérica. Desde el primer pozo que se perforó en 1859 hasta el año 1970 la extracción de petróleo procedente del subsuelo, representada por la línea azul, fue en aumento. Pero después de aquel punto empezó a disminuir. Por lo tanto, se dice que Usamérica alcanzó el pico de su producción petrolífera en 1970, con una cantidad inferior a 10 millones de barriles al día. En la actualidad, produce menos de 5 millones de barriles al día. Ésos son los hechos.

Si se considera SOLAMENTE nuestro consumo de petróleo en este país, la diferencia hasta alcanzar los 15 millones de barriles que consumimos al día debe obtenerse mediante importaciones. Lo cual quiere decir que importamos 2/3 de nuestras necesidades diarias.

Pero si alguien quiere producir petróleo primero tiene que descubrirlo, ¿no? Porque lo difícil es bombear algo sin haberlo encontrado antes. Los hallazgos de yacimientos de petróleo en Usamérica llegaron a su pico en 1930, lo cual quiere decir que entre aquel año, 1930, y el pico de la producción de 1970 transcurrieron 40 años. No olviden esa cifra, 40 años.

Veamos una interesante aportación al margen: Supongan que quisiéramos eliminar nuestra “dependencia” del petróleo importado y decidiésemos reemplazar esos 10 millones de barriles diarios por otras formas de energía. Esos 10 millones de barriles de petróleo que importamos equivalen en poder energético a 750 centrales nucleares. Pero si pensamos en los problemas que hemos tenido con las 104 que ahora funcionan en nuestro país, creo que no exagero si digo que la energía nuclear no es una candidata realista para compensar la reducción de las importaciones de petróleo. Entonces, ¿hasta qué punto deberíamos incrementar nuestra producción actual de energía solar, eólica y de biomasa? Bien, deberíamos multiplicarla por un factor de 2.000. Ojo, no estoy hablando del 2.000%, sino de 2.000 veces nuestra producción actual.

Pero si ahora desviamos nuestra mirada hacia los hallazgos de yacimientos de petróleo en el resto del mundo, veremos que fueron aumentando década a década hasta la de los sesenta y, a partir de entonces, empezaron a disminuir también década a década. Las proyecciones futuras son incluso más sombrías. ¿En qué momento se sitúa el pico exacto de los hallazgos de pozos de petróleo? Exactamente en 1964, hace ahora más de 40 años, lo cual no es ninguna teoría, sino otro hecho cruel, frío e incuestionable.

Recuerden, para poder producir petróleo primero hay que descubrirlo.

Y éste es el tercer y último hecho incuestionable que quiero presentarles sobre la producción: Se trata de un gráfico que muestra solamente la producción de crudo convencional en el mundo, es decir, no incluye los biocombustibles y otros líquidos que, en conjunto, ascienden sólo a 10 millones de barriles al día. El crudo convencional posee el mayor poder energético de todos los combustibles y, por sí solo, es el responsable del crecimiento mundial de los últimos 100 años. Aquí podemos ver que, por la razón que sea, la producción de petróleo se ha estancado en una curva de recorrido plano, horizontal, desde mediados del año 2004. Desde luego, el precio no ha tenido nada que ver con ese recorrido plano, porque subió de 50 dólares el barril en 2005 hasta 120 dólares en 2008.

Y si alguna vez el mercado necesitó petróleo con urgencia fue esta vez.

¿Es posible, pues, que este gráfico nos esté diciendo que la producción de crudo convencional ha llegado al pico? Desde luego, la doble señal de un rápido aumento del precio junto a una producción de recorrido plano parece indicarlo claramente. Vale la pena recordar que el pico mundial de los hallazgos de petróleo ocurrió exactamente 40 años antes de que la curva de este gráfico de producción dejase de subir, lo cual parece ser una repetición de los 40 años que también transcurrieron en Usamérica entre el pico de los hallazgos locales de yacimientos y el pico de producción de éstos. Expresado de esta manera quizá no parezca grave, así que lo diré sin pelos en la lengua: Si de verdad hubiésemos llegado al pico del petróleo mundial, tal como estos datos sugieren que es posible, la situación sería gravísima.

Sin embargo, lo verdaderamente inaplazable en este momento no es la identificación del momento exacto del pico del petróleo, que no es más que un dato académico de cara a la galería, sino el hecho peligrosísimo de que los trastornos económicos empezarán tan pronto como exista una diferencia entre la oferta y la demanda.

Este gráfico nos ofrece una manera muy sencilla e inteligente de entender el problema de la oferta y la demanda. Lo desarrolló un geólogo de Dallas llamado Jeffrey Brown y lo denominó Export Land Model, que podría traducirse por Modelo de exportación interna. Supongamos un hipotético país que produjese 2 millones de barriles de crudo al día y cuya producción estuviese disminuyendo a una tasa del 5% anual. Vemos aquí que ese país podría exportar 2 millones de barriles, pero al cabo de 10 años las exportaciones habrían disminuido a 1.250.000 barriles al día. Hasta aquí no parece haber problema. Pero ahora supongamos que ese mismo país necesite petróleo para su consumo interno, como les sucede a todos los países, que consumen 1 millón de barriles al día y cuya demanda interna aumenta a una tasa del 2,5% anual. Eso también parece razonable.

¿Qué sucederá con las exportaciones en este modelo? Pues que al cabo de 10 años caerán a cero. Éste es el milagro del interés compuesto que ya estudiamos al principio del Crash Course, pero a la inversa, pues las exportaciones disminuyen tanto por el declive del propio petróleo como por el aumento del consumo interno. Se trata de un escenario muy realista, porque hoy en día ya podemos observar que la producción está en declive, incluso si la demanda está subiendo en muchos países. En el caso de México, que en la actualidad es el tercer exportador de petróleo a Usamérica, el declive de su producción y el aumento de su consumo interno eliminarán por completo sus exportaciones en 2011 o 2012. ¿Dónde encontrará Usamérica una nueva fuente de petróleo en los próximos tres o cuatro años?

Lo que está en disputa es el momento preciso en que tendrá lugar el pico del petróleo, ya que las estimaciones varían entre ahora mismo y dentro de 30 años. Pero, tal como ya he dicho antes, el momento preciso de dicho pico es sólo un dato académico de cara a la galería, puesto que el auténtico problema es qué pasará cuando la demanda mundial de petróleo supere a la oferta disponible. Será en ese preciso momento cuando los mercados petroleros cambiarán para siempre y, con toda probabilidad, sucederá de la noche a la mañana. En primer lugar, seremos testigos de incrementos masivos del precio del petróleo, eso será algo ineludible. ¿Recuerdan cuando la “escasez” de alimentos nos sorprendió de repente en febrero de 2008? Se debió a la percepción de que la demanda excedía a la oferta, lo cual condujo a que muchos países prohibiesen de forma inmediata las exportaciones de alimentos. Esta misma dinámica de acaparamiento nacional será con certeza uno de los rasgos del mercado mundial del petróleo cuando surja la percepción de que existe escasez de crudo. Cuando suceda, nuestras inquietudes con respecto al precio pasarán a segundo plano, reemplazadas por el terror que nos producirá la escasez.

Pero si queremos comprender por qué el petróleo es tan importante para nuestra economía y nuestra vida diaria es preciso que sepamos antes qué es lo que nos proporciona sin que, aparentemente, nos demos cuenta. Si valoramos cualquier fuente de energía es porque podemos ponerla a nuestro servicio. Por ejemplo, cada vez que ustedes prenden una bombilla de 100 vatios es como si tuviesen a su servicio a un ser humano que pedalease con todas sus fuerzas para mantener iluminada esa bombilla. 100 vatios es la energía que utiliza una sola bombilla. En la sombra, sin que nadie los vea, es como si cuando ustedes dejan correr el grifo, se duchan con agua caliente o quitan el polvo con el aspirador tuviesen 50 empleados pedaleando desesperadamente para producir la energía que requieren esos actos cotidianos. Cincuenta “esclavos” son muchos más que los que poseían los reyes del pasado. Por eso podría decirse que, hoy en día, todos vivimos como reyes en este país, sin embargo no le damos importancia, porque nos parece la cosa más normal del mundo.

Veamos ahora cuánto trabajo humano equivalente contiene un galón, es decir 3,78 litros de gasolina, que es nuestro líquido favorito. Para saberlo, introduzcan un galón de gasolina en el depósito de su coche, manejen hasta que se agote y, luego, regresen a casa empujando el coche. Es la mejor manera de enterarse. Para expresarlo en cifras, un galón de gasolina, es decir, 3,78 litros, contiene la energía equivalente de 500 horas de dura labor humana, es decir, 12 semanas y media de trabajo a razón de 40 horas por semana.

Entonces, ¿cuánto vale un galón de gasolina? ¿4 dólares? ¿10 dólares? Si tuviesen que pagar a razón de 15 dólares la hora a este pobre hombre para que empujase el coche hasta su casa, el galón de gasolina alcanzaría el valor de 7.500 dólares.

Veamos otro ejemplo. Se calcula que la cantidad de alimentos que el usamericano medio consume cada año requiere el equivalente energético de 400 galones, es decir, de 1.512 litros de petróleo en concepto de producción y transporte.

A razón de 4 dólares el galón, la factura asciende a 1.600 dólares, lo cual a simple vista no parece exagerado. Sin embargo, si consideramos que esos 400 galones representan la energía equivalente de 100 seres humanos trabajando todo el año 40 horas por semana, la cosa cambia por completo. Vista desde este ángulo, su dieta personal hubiese estado fuera del alcance de la mayoría de los reyes del pasado. Para ponerlo en el contexto real, digamos que la producción y distribución de alimentos acaparan 2/3 de nuestra producción interna de petróleo. Ésa es una de las razones por la que el cese de las importaciones sería, por decirlo suavemente, problemático.

Pero aparte de que el petróleo trabaja sin descanso en la sombra para facilitarnos la vida, y ello sin parangón alguno con cualquier momento histórico anterior, este líquido es un milagro en otros muchos aspectos. Esta fotografía muestra a una típica familia usamericana a la que se le pidió que exhibiese delante de su casa todos sus objetos derivados del petróleo. ¿Que les parece?

¿Creen que sería fácil reemplazar el petróleo de nuestra economía, basada en el consumismo y el crecimiento? No, no sería fácil. En la actualidad utilizamos el petróleo principalmente para el transporte, que acapara en torno al 70% de todo el consumo, como muestra la línea roja. Dicho porcentaje puede descomponerse en bloques, que incluyen el transporte en sí mismo, en azul; las necesidades de la industria, en rosa; el hogar, con la calefacción y las idas y venidas entre el hogar y el trabajo, en amarillo. ¿Saben a que corresponde esa delgada banda color violeta? Al petróleo utilizado para generar electricidad. Exceptuando los biocombustibles, que comentaremos más adelante, lo único que producen todas las fuentes de energía renovable es calor o electricidad, lo cual significa que incluso si TODA la electricidad y la calefacción que ahora nos ofrece el petróleo pasáramos a producirla con energías renovables, lo único que habríamos solucionado sería esa delgada banda color violeta.

Por no hablar de los procesos industriales, en los que el petróleo alimenta prácticamente de forma exclusiva innumerables necesidades de la vida diaria, como son los fertilizantes, los plásticos, las pinturas, las fibras sintéticas, innumerables procesos químicos y los viajes en avión. El problema es que si consideramos otras fuentes potenciales de energía, la triste realidad es que son incapaces de proveer tales necesidades.

Los biocombustibles y el carbón podrían potencialmente ocuparse de tales funciones, pero desde luego no sin un programa masivo de reinversiones y, de ninguna manera, a corto plazo.

Veamos ahora unos pocos hechos incuestionables. Para poder producir petróleo primero hay que encontrarlo, ya lo hemos dicho; por eso, el Hecho incuestionable N.º 1 es que el pico de los hallazgos mundiales de petróleo se alcanzó en 1964. En Usamérica, el pico de los hallazgos nacionales de petróleo se alcanzó en 1930 y, 40 años después, sobrevino el pico de la producción. Hoy, en 2009, hace ya 45 años que se alcanzó el pico de los hallazgos mundiales de petróleo.

El Hecho incuestionable N.º 2 es que la producción mundial de crudo convencional ha permanecido plana durante los últimos cuatro años, y ello incluso si los precios subieron un 140%. Si se consideran juntos los hechos incuestionables 1 y 2, podría decirse que existe la posibilidad de que hayamos alcanzado el pico del petróleo. Si fuese verdad, más nos valdría haber empezado a prepararnos hace una década, si no más, para este momento.

El Hecho incuestionable N.º 3 es que la importación usamericana de petróleo equivale en energía a 750 centrales nucleares, lo cual es siete veces el número de centrales nucleares que ya tenemos y casi el doble del número total de centrales nucleares que existen en el mundo.

Retomemos ahora los conceptos claves del Crash Course. El Concepto clave N.º 9 es que el pico del petróleo es un proceso bien establecido, que describe desde el punto de vista físico la manera en que envejecen los yacimientos de petróleo. Disponemos literalmente de miles de estudios sobre esto, de manera que no es un concepto abierto al debate. Lo único que cabe discutir es cuándo llegará este pico.

El Concepto clave N.º 10 es un secreto a voces del que ni siquiera nos damos cuenta: La cantidad de trabajo que el petróleo realiza para el usamericano medio equivale al trabajo de cientos de esclavos que éste tuviese a su disposición. Es ese trabajo que realiza el petróleo lo que hace que nuestras vidas sean como son, asombrosamente confortables en comparación con los modelos históricos del pasado. El tipo de vida que lleva cualquier familia de clase media en Occidente sería la envidia de los reyes medievales.

El Concepto clave N.º 11 es que el petróleo es una sustancia mágica, de abastecimiento finito, pero de una importancia ilimitada. No se trata de ninguna exageración.

La transición desde una fuente energética a otra es una proposición endiabladamente cara, que plantea retos descomunales en lo que respecta al costo, a la escala y al tiempo. Los humanos necesitaron muchísimos años para pasar desde la madera al carbón como fuente energética mejor. Luego, durante varias décadas hicieron la transición desde el carbón al petróleo, por la misma razón que sus antepasados, la mejora energética. Sin embargo, los candidatos que hoy existen para sustituir al petróleo carecen de capacidad energética para mejorar la del propio petróleo. La tecnología no es una fuente de energía –puede ayudarnos a explotar nuestra energía con mayor eficiencia–, así que confundir tecnología con fuentes de energía es un enorme error.

Y, por último, es fundamental que nos preparemos para cuando la oferta de petróleo se vea excedida por la demanda. Lo cual da lugar al Concepto clave N.º 12: Las exportaciones de petróleo están bajando por dos razones: el aumento de la demanda y la disminución de la producción. Lo cual significa que el momento en que las naciones del mundo se den cuenta por fin de que no hay bastante petróleo para todos puede llegar mucho más pronto de lo que cree la mayoría. Las funciones exponenciales son un concepto difícil de entender para los seres humanos y las exportaciones de petróleo están sujetas doblemente a este concepto, razón por la cual la tasa de declive en la producción de petróleo es sorprendentemente elevada.

Con dichas palabras se termina este brevísimo recorrido por el pico del petróleo. Si todavía no conocen en profundidad lo que es el pico del petróleo deberían darse prisa en aprenderlo, porque es algo de suma importancia para su futuro. En mi sitio web pueden encontrar toda la información necesaria sobre libros esenciales, artículos esenciales y páginas sobre recursos.

En el siguiente capítulo hablaremos de la intersección entre Energía y Economía. En él demostraré por qué no fue algo casual que nuestro sistema monetario, basado en la deuda, empezase a crecer precisamente en el mismo momento en que se descubrió una fuente de energía de alta calidad, capaz de crecer exponencialmente a su lado, el petróleo.

Los espero en el Capítulo 17, Parte B, titulado “Economía de la energía”, en el cual estudiaremos la importancia de la energía para nuestros sistemas económicos y monetarios particulares.

Gracias por su atención.

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